El presidente ha asesinado a su perro,
fue adicto a la cocaína.
Tuvo un accidente de transito
bajo los efectos del alcohol.
Le voló tres dientes a su mujer de un puñetazo
y paso seis meses en la cárcel,
¡pero no importa!
ahora es un hombre respetable.
Un funcionario se compro una casa a la afueras de la ciudad
con dinero proveniente del narcotrafico.
Odiaba el cigarrillo;
amaba la marihuana,
y violo a una niña de 15 años,
¡pero no importa!
ahora es un hombre respetable.
Desde hace mucho tiempo:
sociedades y religiones
han decidido borrar sus expedientes.
Me pregunto:
¿Dónde están los hombres buenos?
¿Dónde están los hombres malos?
Han ocultado la verdad
con trajes elegantes,
religiones,
populismo,
tarjetas de crédito,
corbatas,
zapatos louis vuitton,
y títulos universitarios.
Definitivamente las fachadas de las casas
desvirtúan la atención sobre sus residentes;
por ende
se prudente,
no creas en nada,
cambia el rumbo;
observa el otro lado de la tortilla de huevo.
Teme mas del hombre poderoso
que de el ciudadano corriente:
ya que el primero es quien da las ordenes,
el segundo quien las obedece.