— Quizás en otra vida pueda hacer
todo lo que no he hecho —
aunque sinceramente
dudo que después de morir
exista algo distinto a la nada.
Si existe la reencarnación:
¡ que Dios nos salve !
de solo pensarlo da grima;
imaginar la posibilidad de volver a la carcel ;
estudiar una carrera universitaria
para terminar siendo
otra migaja de arena en esta playa desolada.
Escribir sobre esta mierda de vida,
mearte los pantalones,
crear poesía,
cagarte encima.
ser hijos,
ser padres.
Soportar y conservar trabajos
con sueldos miserables,
mientras enloqueces
a causa de una sociedad excluyente,
donde el dinero es la única
ruta hacia la libertad plena.
Frustrarse
frustrar,
vivir,
morir,
fumar cigarrillos,
nublar el cerebro con alcohol;
drogarse,
comer,
dormir,
despertar,
perder en los caballos,
ganar en las partidas de póker.
Romperte la cabeza con la pared,
soportar a una mujer
que se embriaga hasta con las flores;
follar,
hacer el amor,
pagar por sexo.
Soñar y despertar antes
de lo acordado.
Lidiar con suicidios fallidos
y asesinatos.
Desilusionarse,
Entristecer,
Aislarse.
Ver como unos alcanzan la gloria
mientras otros son derrotados tantas veces,
que inclusive llegan a encariñarse con el fracaso.
Alcanzar la fama,
y finalmente comprender que
aún estando en la cima del mundo
la vida no cambia demasiado.
Sufrir nuestro infortunio,
y afligirnos por el ajeno.
Soportar el dolor de perder a tus amigos,
a tus hijos,
a tu familia.
Sentir como al cabo de un tiempo
empiezas a perder tu alma
hasta que te extravías a ti mismo.
Estar en la cama de un hospital
esperando
el suplicio,
mientras recuerdas:
amores,
amigos,
experiencias,
momentos,
tiempos que no volverán.
La idea de revivir aquello
aterroriza hasta tal punto,
que incluso los ateos
terminan pronunciando aquella vieja plegaria:
¡Que Dios tenga piedad de nosotros!
No sé si exista otra vida,
de lo que sí estoy seguro,
es que si después de mi muerte un "alma en pena"
me pregunta:
¿Quieres acompañarme a visitar a los vivos?
sin titubeo,
sin pensarlo
le respondería:
Ni muerto te acompañaría.
Eduardo Velásquez.
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