lunes, 11 de mayo de 2015

Equidad

El tiempo se ha esparcido por la vida,

por mis ojos, dientes, pies, uñas, dedos.

Aludiendo temores libertados;

retando a la muerte semidormida.


De nada sirve perder la partida,

menos ganar para ser admirados;

al fin y al cabo seremos juzgados,

y ahogados en cualquier sumergida.


Adinerado, mendigo o suicida:

para todos el tiempo habrá acabado;

ojos se nublaran de insecticida

y nadie podrá ojear el pasado,

pues la igualdad habrá prevalecido

y las memorias se habrán esfumado.


Eduardo Velásquez

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