jueves, 7 de mayo de 2015

Felicidad

Antes nosotros íbamos hacia el tiempo,
ahora él
viene hacia nosotros.

En vez de crecer y ser felices
crecemos y es todo lo contrario.
A medida que aumentamos de tamaño
va desapareciendo nuestra felicidad, 
como el último destello de un bombillo,
como las luces verdes y escandalosas de las luciérnagas.

Nos perdemos con las agujas del reloj,
y desaparecemos 
paulatinamente 
con el olvido. 

Eduardo Velásquez 

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