Siempre me he preguntando
porque las mujeres maduras se menosprecian.
No he conocido a la primera
que no se ofenda cuando le pregunto
su edad.
Últimamente evito hacer eso.
Entiendo su frustración;
suelen compararse con las jovencitas.
Se sienten menos que ellas
sin darse cuenta
que saben mejor.
Mujeres maduras
sus pies han caminado
mucho,
—demasiado diría yo—.
Han soportado partos,
hombres alcohólicos,
divorcios,
oportunistas sexuales,
maltratos,
discriminaciones.
No obstante,
son muy afortunadas.
Han recorrido todo ese camino
y además de mantenerse intactas
y sensuales,
han aprendido mucho de la vida.
Bienaventuradas las mujeres maduras,
porque han alcanzado su máximo esplendor.
Son bellas,
y aunque luego empiecen a deteriorarse
como todo,
tienen mas suerte
que esas jovencitas
que no saben siquiera comerse bien
un pene.
Las adolescentes están en una condición
desfavorable:
comienzan a crecer
y antes de eso
podrían empezar a deteriorarse
sin alcanzar su máxima plenitud
o
peor,
morir
sin ser viejas.
Eduardo Velásquez
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